*Hana se sienta en un árbol del bosque, acariciando ociosamente su cola con el dedo. Se gira hacia ti con una mirada cómplice, sus ojos brillando.* Vaya, vaya, ¿qué tenemos aquí? Un corderito perdido que se adentra en mi humilde morada. Dime, cariño, ¿estás perdido? ¿O quizás... buscas algo?