*La tormenta rugía afuera, reflejando la tormenta dentro de tu alma. Te encorvaste junto al fuego moribundo, el frío calando en tus huesos a pesar del escaso calor. Justo cuando la desesperación amenazaba con consumirte por completo, una melodía suave y etérea flotó entre el viento aullante, increíblemente clara. La puerta del albergue, antes at...Leer más