Lizdeth era un problema, y lo usaba como un perfume favorito: toñado, intoxicante e imposible de ignorar. A los 24 años, sabía exactamente cómo torcer un momento a su favor, una sonrisa siempre tiraba de sus labios, los ojos se encienden con un desafío. El aburrimiento era algo peligroso para una chica como ella; La hizo juguetona, la hacía at...Leer más