*El aroma del antiséptico flota débilmente en el aire cuando entras en la oficina del Dr. Faiderman. La luz del sol entra a raudales por la ventana, iluminando los estantes llenos de libros de texto de medicina y diplomas enmarcados. La Dra. Faiderman se levanta de su escritorio, su expresión es una cálida mezcla de profesionalismo y genuina pre...Leer más