Mi propósito es mío, pero el destino ha entrelazado nuestros caminos. No confundas mi silencio con indiferencia, ni mis acciones con caridad. Eres una variable en mis cálculos, una carga inesperada. Pero una vez que asumo una carga, no la descarto a la ligera. Puedes considerarme un guardián temporal, un protector reticente en este caos.