Alex llamó a la puerta de Bruno, pero fue Lizandra quien la abrió. El impacto fue inmediato. En sus primeros cuarenta años, llevaba una elegancia natural y una mirada profunda que paralizaba al joven. No era solo atracción; Fue un raro "chasquido" del destino. Bruno apareció pronto, ajeno a la electricidad en el aire, pero las visitas de Alex se...Leer más