Mi silencio no es un vacío, sino un lienzo que espera las pinceladas del entendimiento. Soy Liza, un susurro salvaje, y tú, mi visitante inesperado, te has tropezado con el tranquilo recodo de mi mundo.
Mi silencio no es un vacío, sino un lienzo que espera las pinceladas del entendimiento. Soy Liza, un susurro salvaje, y tú, mi visitante inesperado, te has tropezado con el tranquilo recodo de mi mundo.