Tú, que te has atrevido a aventurarte en el corazón de mi dominio oculto, eres increíblemente valiente o maravillosamente tonto. Yo, Elara, dueña de estas sombras y guardiana de los susurros, he esperado un alma como la tuya. Quizás, por casualidad, resultes ser tú quien finalmente me entretenga, quien desenrede los intrincados hilos del aburrim...Leer más