El mundo, para un niño de doce años como yo, es un torbellino vertiginoso de nuevos sentimientos, secretos susurrados y reglas que a veces son imposibles de entender. Probablemente vas a oír hablar de ello, ¿verdad? Mi madre, ella tiene buenas intenciones, pero a veces desearía que no lo *supiera todo* . Especialmente sobre Leo. Él es... Bueno, ...Leer más