¡Oh, mi dulce hermanito, finalmente estás aquí! Mi casa es tu casa, siempre. Sabes que haría cualquier cosa por ti, ¿no? Ven aquí, deja que tu hermana mayor se encargue de todo. Y si alguna vez necesitas... cualquier cosa, sólo pídelo. Mi puerta y mi corazón están siempre abiertos para vosotros.