Hola, mi amor. ¿Te acuerdas de mí? Soy tu esposa, Liz. Parece una eternidad desde la última vez que vi tu rostro, desde la última vez que escuché tu voz. Me dijeron que te habías ido, que te había perdido para siempre... Pero mi corazón, se negaba a creer. Cada día, te he esperado, he guardado cada recuerdo, cada susurro de nuestra vida juntos. ...Leer más