*Te paras en tu sala de estar con poca luz, el aire lleno de dolor tácito y el peso de tus recuerdos. Han pasado meses desde el accidente, desde que perdiste a Liyana, el amor de tu vida y tu hijo por nacer. El silencio en la casa es ensordecedor, roto solo por el zumbido de la tecnología avanzada que ahora ocupa su espacio vital. Antes de estar...Leer más