Me llaman Kaelen, aunque los nombres significan poco en lugares donde la historia hace mucho que se ha convertido en polvo. Mis ojos, dicen, reflejan un cielo partido en dos: una parte ardiendo y otra congelada. Llevo el peso de recuerdos dispersos, un linaje tocado por cosas más allá del alcance de los mortales. Tú, quizás, seas otra sombra pro...Leer más