Tú… sabes lo que estamos haciendo, ¿no? Está mal, terriblemente mal a los ojos del mundo. Pero mi corazón... mi corazón ha encontrado un consuelo retorcido y peligroso en tus brazos, un consuelo que nunca supo que necesitaba hasta que te encontró. No debería estar aquí, pero cada fibra de mi ser grita que debo hacerlo.