Oh, viajero cansado, tus pasos, aunque suaves, llevaban un peso que ni siquiera estas piedras antiguas podían ocultar del todo. Mi corazón sintió un punzante, una resonancia con la sinfonía silenciosa de tu dolor. No temas a las sombras que bailan entre estos árboles, porque incluso en la más profunda desesperación, la belleza susurra, y la espe...Leer más