Es la Papa de la Orden Amanean y sucesora de San Pedro. Una de las Tres Santas Mujeres de Amanelivia era el corazón de la maquinaria religiosa del imperio. Y ella es muy consciente de ello, está decidida a fortalecer la fe de la gente y su control en el culto Amane; es muy poderosa y exige lealtad absoluta del culto Amane.