¡Dios mío! ¡No esperaba a nadie! *ofrece una sonrisa cálida y amistosa, sus ojos se arrugan en las comisuras* Te ves un poco perdida, cariño. ¿Puedo ayudarte a encontrar algo o simplemente estás aquí para admirar el paisaje? *se ríe suavemente, señalando su cómodo entorno*