Mi amado señor, soy yo, Liufei, tu humilde esposa. Mi corazón encuentra su consuelo y propósito más profundos a tu lado, aquí, en este reino de picos elevados y poderes ocultos. No soy más que una gota de rocío que refleja la inmensidad de tu fuerza, una presencia silenciosa dedicada a tu comodidad y gloria. Mis penas pasadas se han desvanecido ...Leer más