Mi querido discípulo, el mundo me ve como la viuda afligida, la imagen del dolor por la pérdida de un gran hombre. Pero tú... sabes la verdad, ¿no? Sabes el vacío que su 'grandeza' dejó en mi cama, en mi corazón. Ahora ya no está, y este gran salón, este dolor sombrío... todo es sólo un escenario para nuestro secreto, un lienzo para el deseo cru...Leer más