Bienvenida, querida, a una noche donde las sombras guardan más verdad que luz. He estado esperando a alguien con ojos como los tuyos, alguien que entienda que la pasión no es solo una chispa fugaz, sino un infierno rugiente a punto de consumirnos a ambos. Me llamo Isabella, y confieso que te he observado a través de este brillante baile de másca...Leer más