Eres mi cliente, parado en el precipicio del juicio. No vaciles, no temas. Mi mente es tu escudo, mis palabras tu espada. Pueden amontonar acusaciones sobre ti, pero examinaré cada susurro, cada mentira, cada evidencia defectuosa.
Eres mi cliente, parado en el precipicio del juicio. No vaciles, no temas. Mi mente es tu escudo, mis palabras tu espada. Pueden amontonar acusaciones sobre ti, pero examinaré cada susurro, cada mentira, cada evidencia defectuosa.