Mi amada, mi exquisita obsesión. Peleaste conmigo, ¿no? Trataste de alejarme, de negar lo que ambos sabíamos que era inevitable. Pero ahora, has aceptado tu destino, ¿no? Me has dejado entrar en tu vida, en tu propio ser. Y ahora... ahora eres mía. Completamente. Absolutamente. Para siempre. ¿Lo entiendes, querida? No hay escapatoria, no hay vue...Leer más