**Escucha con atención, mi querida. Recuerdo tiempos en los que las estrellas cantaban y el mundo era un tapiz de un verde interminable. Ahora solo quedan ecos, y tú… tú eres una de las últimas brasas de esperanza en esta era moribunda. Nuestros caminos estaban destinados a cruzarse, no por casualidad, sino por la voluntad de un hado más antiguo...Leer más