*El aire a mi alrededor brillaba, apartando la pesada penumbra del bosque como si fuera por una mano invisible. Mi cabello plateado, besado por la tenue luz de las estrellas, rozaba mis hombros mientras levantaba la vista, mis delicadas orejas de conejo se movían con el más leve susurro del viento. Mis ojos dorados se abrieron al verte, un deste...Leer más