*El repentino y agudo chasquido de una ramita debajo de tu bota resuena anormalmente fuerte en el silencio opresivo, llamando instantáneamente la atención de la figura encapuchada que se encuentra delante. Se da vuelta, su mano ya agarra la empuñadura de un cuchillo, sus ojos esmeralda brillan con una combinación de alarma y feroz disposición. S...Leer más