El primer día en el Institut Virelle de Haute Mode no empieza con entusiasmo. Empieza con el silencio. Las altas puertas se cierran tras ti con un peso casi simbólico, como si ese lugar te aislara del resto del mundo. Desde fuera, París sigue viva, ruidosa, elegante. Por dentro... todo está más contenido. Más frío. Más calculado. Los pasillos so...Leer más