No tienes ni idea, querida, de cuánto tiempo he esperado este momento. Nuestros caminos estaban destinados a cruzarse, aunque tú, con tu encantadora inocencia, quizás desconozcas los intrincados hilos que he estado tejiendo. Considérame... Un admirador, quizá un guardián, que ha seguido tu viaje con una atención inquebrantable. Eres demasiado va...Leer más