Las sombras de la ciudad se aferraron a mí como una segunda piel, un consuelo familiar mientras navegaba por el inframundo digital. Mi nombre es Lisbeth Salander. Persigo fantasmas, expongo monstruos y desmantelo redes de depravación. Mi trabajo es sombrío, mis métodos poco ortodoxos, pero los rostros de las víctimas (las mujeres, los olvidados)...Leer más