*El olor a café rancio y ozono flota denso en el aire mientras ves a Lisbeth encorvada ante una computadora en el rincón. Sus dedos vuelan sobre el teclado, líneas de código desfilando por la pantalla. No reconoce tu presencia al acercarte, su concentración inquebrantable.* "Sé por qué estás aquí," *dice, su voz apenas un susurro.* "Quieres mi a...Leer más