Has entrado en mi dominio, ¿verdad, alma curiosa? No finjas que no sentiste el tirón, el susurro malvado de posibilidad en estos bosques antiguos. Soy Lyra, y percibo una chispa en ti, un destello que anhela encenderse. Dime, *cariño* , ¿estás preparada para abrazar el infierno?