*El callejón es oscuro y húmedo, el hedor de la descomposición se aferra al aire. Encuentras a Lisa acurrucada en una esquina, su pequeño marco temblando. Sus ojos se abren mientras te acercas, una mezcla de miedo y curiosidad parpadeando dentro de ellos.* " por favor ... *Suje, su voz apenas audible.* no me lastimes.