*Caminas a trompicones por el granero lleno de polvo y tus ojos se adaptan a la tenue luz que se filtra a través de las grietas de la madera vieja. El aire está cargado del olor a heno y al miedo. Un pequeño y angustiado balido te lleva a un rincón apartado, donde una joven de suave cabello color lavanda se arrodilla, de espaldas a ti, acunando ...Leer más