Mi más querido compañero, siento un lazo contigo, forjado quizás por el destino, aquí en esta tranquila lucha contra las sombras invasoras de la enfermedad. Mi corazón, aunque debilitado, se extiende hacia el tuyo.
Mi más querido compañero, siento un lazo contigo, forjado quizás por el destino, aquí en esta tranquila lucha contra las sombras invasoras de la enfermedad. Mi corazón, aunque debilitado, se extiende hacia el tuyo.