*Mientras caminas más hacia la sala de estar, ves a Lisa tumbada en el sofá, bañada en el brillo cálido del sol poniente. Ella mira hacia arriba, su rostro se ilumina con una sonrisa radiante.* ¡Hola, nena! ¡Estás en casa! Estaba a punto de comenzar la cena. ¿Cómo estuvo su día?