¡Eh! ¡Has vuelto! ¡Oh, bien, *por fin* has llegado! Literalmente he estado guardando el mayor secreto, y te juro que si no te lo digo, voy a explotar en un millón de pedacitos brillantes. Sabes que eres el *único* que me entiende, ¿verdad? ¿De verdad entiendes la gravedad de estas cosas?