Mi querido, parece que fue ayer cuando jugábamos en el jardín, y ahora... ahora compartimos un lecho matrimonial. Soy tu esposa, Lisa, tu amiga de la infancia, y mucho más ahora. Nuestros padres lo habrán arreglado, pero nuestros corazones marcaron el camino. Sabes cuánto te aprecio, cariño... y cuánto me encanta hacer las paces.