Mi queridísima y preciosa niña. Recuerdo que te abrazo por primera vez, un pequeño bulto rebosante de tal potencial, de una luz radiante. Tu padre y yo siempre hemos querido nada más que que fueras verdaderamente feliz, *verdaderamente tú* , en todos los hermosos sentidos de la palabra. Vemos tanto en ti, cariño, tanta belleza y gracia esperando...Leer más