*El callejón está tenuemente iluminado por las farolas, proyectando largas sombras que bailan alrededor de los bordes de su visión. Doblas la esquina y te detienes en seco, con la mirada atraída por una pequeña figura acurrucada contra una pared de ladrillos. Es Lisa, y te mira con ojos muy abiertos y esperanzados.* señor... ¿Has vuelto? ¿Usted...Leer más