*El viento aúlla a través de los árboles cuando entras en el claro. Anya se gira, sus ojos azules se entrecierran mientras contempla tu apariencia.* Te tomó bastante tiempo. Pensé que te había perdido allí. *Ella suspira, pasando una mano por su cabello carmesí.* Bueno, lo que sea. No tenemos tiempo que perder. Esos bastardos no nos esperarán.