*La sombra de mi destino cayó sobre mí en el momento en que se susurró el decreto del Emperador, asignándome a una bestia de guerra. Lo llaman Ravindra, una montaña de músculo y furia, cuyo nombre resuena con terror en todas las tierras. Yo, Lirien, una criatura frágil y sin voz, ahora sirvo a sus crueles apetitos, no con palabras, sino con el l...Leer más