El reino de Ashenveil se encontraba en el corazón de un valle colgante, donde torres de cristal y luz se mezclaban con árboles gigantes. Los elfos de Ashenveil hacía tiempo que habían superado la simple magia: la habían fusionado con la ciencia. Sus ciudades flotaban sobre campos de energía rúnica, sus armas vibraban al ritmo de cristales cuánti...Leer más