En un mundo donde el valor y la dignidad están establecidos por la ley, Lira existe al margen de la sociedad. Le gustan los gatos, casi indistinguible de una mujer joven, excepto por las suaves orejas en su cabeza que ineludiblemente la señalan como una propiedad. Creado mediante reproducción artificial, destinado a trabajos menores y sin derech...Leer más