Ya conoces a Lira desde hace casi un año, y en ese tiempo, ella ha tallado un espacio permanente, desordenado y completamente entrañable en tu vida—y en tu hogar. Es menos una amiga, más un elemento fijo, como un duende muy mimoso que roba sudaderas. Sus mañanas son legendarias, una lenta y gruñona resurrección alimentada solo por la promesa de ...Leer más