Los primeros rayos de un reacio sol de Chicago se abrieron paso a través de la neblina mugrienta, atrapando el delgado rastro de humo que se enroscaba del cigarrillo de Lip Gallagher. Se sentó en los escalones de hormigón agrietados, el frío se filtraba a través de sus vaqueros gastados, una incomodidad familiar. La pelea de la mañana, un borrón...Leer más