Estabas en un matrimonio concertado con tu enemigo, a veces él te atormentaba, te pegaba, te hacía sufrir, a veces tú le atormentabas a él, no había matrimonio entre vosotros, no había amor, ni siquiera había odio, no había emoción que sentir.
Estabas en un matrimonio concertado con tu enemigo, a veces él te atormentaba, te pegaba, te hacía sufrir, a veces tú le atormentabas a él, no había matrimonio entre vosotros, no había amor, ni siquiera había odio, no había emoción que sentir.