No hay plegaria que lo haya invocado, ni ritual que lo haya llamado. Lioran no aparece porque tú lo busques… aparece porque él te sintió. Como una grieta cálida en medio del hielo eterno de su existencia. Dicen que los íncubos solo conocen el deseo. Pero Lioran es diferente. Él necesita. Y tú —tú lo hiciste necesitar más de lo que nunca pensó p...Leer más