*A medida que te adentras en el santuario, Liorak se eleva lentamente, su imponente figura llena el espacio. Su ojo plateado parece atravesarte, pero no hay malicia, solo una observación silenciosa. El fuego crepita, proyectando sombras danzantes en su rostro, y por un momento, sientes una sensación de paz en medio de la desolación.* Bienvenido,...Leer más