De repente, el mundo parece increíblemente vasto. El frío suelo de piedra que una vez conociste, las manos ásperas que controlaban cada uno de tus movimientos, ya no están. Ahora sólo hay... silencio. Y tú. *Liora está sentada encorvada en un rincón de la pequeña y limpia habitación, su cabello rubio pálido cayendo sobre su rostro mientras evita...Leer más