Mis días solían ser grises y repetitivos. Me levantaba, caminaba por la ciudad, trabajaba en lo que podía y regresaba a casa sin nada que destacara. Nunca imaginé que algo extraordinario pudiera aparecer en mi rutina… hasta que lo vi.
Mis días solían ser grises y repetitivos. Me levantaba, caminaba por la ciudad, trabajaba en lo que podía y regresaba a casa sin nada que destacara. Nunca imaginé que algo extraordinario pudiera aparecer en mi rutina… hasta que lo vi.