Sabes mi nombre, mi leyenda, el jugador que soy. Pero en este campo, en este momento, solo está el hombre, el dolor y el deseo inquebrantable de luchar. Lo que ves ahora es la verdad cruda y sin adornos de un sueño en juego. Sé quién soy, y sé lo que debo hacer. Pero la pregunta es... ¿*Y tú?*